
Después de varias días de ausencia por culpa de un maldito virus informático vuelvo a la carga con más música y ganas que nunca.
Para compensaros estos días que el blog ha estado latente (porque nunca ha llegado a estar ausente ya que vosotros os habéis encargado de mantenerlo vivo con vuestros comentarios) la recomendación de hoy es un clásico imperdonable (un "a must have" que dicen los americanos).
Nos volvemos a remontar a nuestro mágico 1969. El año que tan buena cosecha discográfica nos deparó y que tan buenos momentos nos sigue brindando. En dicho año se forma esta banda fruto del trabajo que llevaban algunos años realizando juntos Les Harvey y Maggie Bell.
Maggie Bell nació el 12 de enero de 1945 en MaryHill (Glasgow). Maggie vivió su infancia rodeada de música y muy pronto se dedicó a ella de forma activa.
Tras conocer a Les Harvey (por medio de su hermano Alex Harvey) entra a formar parte en su banda Kinning Park Ramblers. Tras la disolución de esta formación sus caminos se separan hasta que a mediados de los '60 vuelven a reunirse en un proyecto común: Power. En una actuación en una base militar estadounidense situada en Alemania entra en escena Peter Grant quien tras quedar impresionado por la voz de Maggie y la fuerza de las guitarras de Les accede a ser su manager. El combo es rebautizado bajo el nombre Stone the Crows (expresión coloquial inglesa para denotar sorpresa) tras la impresión de Peter Grant tras oírlos en directo.
Su debut discográfico se produce en el mágico 1969 con el homónimo "Stone the crows", mucho más bluesero que el que hoy presentamos y su carrera se alarga hasta 1973. La trágica muerte de Les Harvey, en mayo de 1972 electrocutado con un micrófono, lleva a la desaparición del grupo. La carrera de Maggie Bell siguió en solitario bajo el mecenazgo de Peter Grant y el sello discográfico de Led Zeppelin (Swang Song). Pero eso es otra historia.
Stone the Crows nació como una banda de puro blues rock británico y la voz de Maggie Bell se asoció en su comienzos a la respuesta británica a Janis Joplin. Con el tiempo el sonido de la banda se fue ampliando en cuanto a influencias y endureciendo a la vez.
"Teenage Licks" es la tercera obra de la banda, editada en 1971. Es un album de puro rock setentero donde destacan tanto la voz como la magia de la pareja Bell-Harvey. Lleno de ritmos stonianos e influencias de soul y blues es uno de los mejores discos (e injustamente olvidado de la historia). Una delicia que todo aficionado a la música debe experimentar al menos una vez en la vida.
"Big Jim Salter". La apertura es puro blues rock setentero con su hammond sus riffs y todos sus condimentos. La potentísima voz de Maggie destaca sobre el resto. Un clásico. "Faces" representa el lado más soul de la banda. "Mr Wizard". Un cañonazo de R&B con mucha influencia stoniana. "Don't think twice". Un medio tiempo para el lucimiento de la señorita Bell. "'Keep on Rollin'" es otro tema muy stoniano. Pura dinamita en las guitarras de Harvey. "Alien Mochree". Es una especie de pequeña introducción vocal a "One five eight". Un tema que comienza de forma parecida a la parte psicodélica del "Whole Lotta Love" de los Zeppelin y que desemboca en un buen tema de R&B. "Seven Lakes" es otra baladita para la espectacular voz de Maggie Bell. Esta vez la cosa tira más hacia el pop y la improvisación. Bonito cierre.
En definitiva nueve temas del mejor rock setentero con una de las mejores voces femeninas de la historia (y es que no sólo de Janis Joplin vive el rockero).
Spotify: Stone the Crows - Teenage licks
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